Hoy es común escuchar el término narcisismo para describir de manera genérica una admiración desmesurada y engreída por uno mismo y el propio comportamiento. Los Psiquiatras y Psicólogos, tanto en adultos como en jóvenes, nos invitan a replantear la idea de que el narcisista es una persona egocéntrica y vanidosa. De ahí la necesidad de comprender el significado del término narcisismo, para ir más allá de los prejuicios y estereotipos que lo acompañan.

Existe una creencia generalizada de que el narcisismo es un comportamiento adaptativo que permite al individuo mantener una imagen de continuidad de su propia identidad. Desde este punto de vista, el narcisismo puede definirse como un aspecto conectado con los procesos evolutivos normales del ser humano que se desarrolla a medida que uno madura. Todos los individuos manifiestan necesidades narcisistas que están ligadas a la necesidad de mantener un buen nivel de autoestima.

Narcisismo patológico

Psiquiatras y psicólogos indican que cuando un individuo es incapaz de mantener una imagen estable y positiva de sí mismo, el narcisismo se vuelve problemático. Este problema se manifiesta en la fluctuación de la imagen de sí mismo y del valor que la persona cree tener. Específicamente, el narcisismo patológico se puede definir como una lucha continua entre:

  • la necesidad de mantener una autoimagen grandiosa, como un individuo único que es “autosuficiente”;
  • la insoportable conciencia de necesitar al otro, con la consiguiente experiencia de fragilidad y vergüenza.

Características del trastorno narcisista de la personalidad

Una de las principales dificultades relacionadas con el diagnóstico del trastorno narcisista de la personalidad está relacionada con el hecho de que el trastorno no presenta características únicas y generalizadas. Por el contrario, puede manifestarse de forma sumamente variada de un individuo a otro.

Sin embargo, psiquiatras y psicólogos identifican los siguientes aspectos:

  • autoimagen grandiosa
  • necesidad de admiración excesiva
  • déficit de empatía
  • Tendencia a explotar a los demás para lograr los propios objetivos.
  • relaciones personales inestables y frágiles
  • excesiva sensibilidad y vulnerabilidad en las relaciones
  • la envidia, que se manifiesta tanto hacia los demás como en la convicción de recibirla
  • arrogancia
  • rabia y deseo de venganza por las supuestas injusticias sufridas.

Cabe destacar que, más allá de las apariencias, detrás de la arrogancia, el narcisista esconde una imagen propia extremadamente frágil y en constante búsqueda de confirmación.

Además, el trastorno narcisista también se puede diagnosticar en comorbilidades con otros trastornos de la personalidad, como el trastorno paranoico de la personalidad.

Tipos de narcisismo

Podemos encontrar dos tipos:

  • El Abierto: Caracterizado por la grandeza y el deseo de mostrarse.
  • El Encubierto: Caracterizada por la autodestrucción y la recriminación.

En ambos tipos, la depresión se insinúa de forma abrumadora y acompaña a todas aquellas dinámicas psicológicas ligadas a la estabilidad de la autoimagen. Es un sentimiento invasivo y que lo abarca todo, que los narcisistas tienden a negar y ocultar porque:

  • son incapaces de reconocer emociones, propósitos y deseos;
  • por temor a que se haga evidente a los demás;
  • por la vergüenza de que está legitimado y ya no puede ser interrumpido.

Narcisismo, las relaciones y la depresión. 

En una relación de pareja, el narcisista está bien y se siente satisfecho y aceptado mientras dura la fase de enamoramiento, durante la cual da lo mejor de sí. La pareja, existe como una extensión de uno mismo o como un medio para alcanzar el bienestar emocional pero lleno de expectativas de salvación, lo que inevitablemente decepciona.

De hecho, cuando la relación entra en una fase más madura y el otro empieza a cobrar importancia, el narcisista se siente débil y en peligro y tiende a establecer una relación repetitiva, estática, caracterizada por distancias y acercamientos, dando vida a dinámicas de pareja donde no pueden estar juntos, pero sobre todo no pueden estar el uno sin el otro.

Es por esto que los narcisistas viven una paradoja en que las relaciones interpersonales son a la vez indispensables y fuente de peligro, deseada y temida. Por un lado, los demás son insustituibles, por otro lado, la parte grandiosa del de él/ella niega la dependencia y el apego. Esto, lleva a una tendencia a desarrollar cuadros depresivos donde cuestionan sus relaciones, pasando de una a otra o bloqueando la relación en un tiempo repetitivo. Es aquí, que la intervención de un psiquiatra o psicólogo se hace relevante.

La depresión narcisista es extremadamente diferente de la depresión neurótica con la que a menudo se la confunde. Para el neurótico el dolor es algo que uno está obligado a sufrir, para el narcisista es un aspecto de la propia identidad, no es considerado como un dolor externo, sino como una dimensión en la que uno queda atrapado.

 El tratamiento

Una personalidad narcisista es difícil de detectar, excepto en los casos en que presenta depresión. Generalmente, los psiquiatras y psicólogos trabajan de la siguiente forma:

  • actúan como mediadores y espejo, cuidando de no ser percibido como un extraño o, por el contrario, como un punto de referencia absoluto;
  • deben tocar la soledad del narcisista y aliviar la ansiedad de persecución;
  • tienen que enfrentarse al dolor en terapia, hablando de él, prescribiéndolo, ritualizándolo;
  • deben analizar las relaciones que perpetúan este dolor y resaltar su valor.
  • tienen que redefinir algunas experiencias tempranas que inconscientemente representan una especie de “huella” para todas las demás experiencias.

Encontrar un área de interés común y respeto ayudará al psiquiatra o psicólogo a acortar la distancia y trabajar, junto con el paciente, en un proyecto común para el bienestar del paciente. Conéctate con nosotros y comienza una terapia hoy, para tí o para tus seres queridos.

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