La consultora internacional Ipsos, realizó un estudio en 30 países en el cual investigaron a través de encuestas, las consecuencias en la salud mental de las personas tras el inicio de la pandemia.  

De esta manera, concluyeron que, en Chile, el 56% de la población ha empeorado su salud mental, siendo el segundo a nivel mundial, solo superándolo Turquía que alcanza un 61%. 

Sin duda, la pandemia actual ha afectado de forma directa la salud mental de las personas, aumentando principalmente los indicadores de síntomas ansiosos, depresivos y trastornos del sueño, consumo problemático de sustancias, aumento de la VIF, lo cual genera preocupación a nivel mundial, haciéndonos poner atención y pensar estrategias para abordarla ¿serán las reacciones emocionales una pandemia que está transcurriendo paralela y silenciosamente? Sin los informes oficiales diarios, pero instalando un sufrimiento en la población de consecuencias aun no dimensionadas, especialmente en las capas más desposeídas. 

Es relevante mencionar, además que, debido al tiempo que llevamos en confinamiento, sin poder salir de los hogares, ha ocurrido un fenómeno paradójico, el cual es el miedo a salir a la calle, pese a estar en periodos en los que se va levantando la cuarentena. Generando en las personas mayor ansiedad al contacto social.  Por otro lado, el contacto social es necesario para poder expresar las emociones que ha generado la pandemia o la activación de problemas que estaban latentes y estos pueden ser abordados con un profesional de salud mental que pueda escuchar estas manifestaciones clínicas. 

Las constantes cuarentenas, incertidumbres en cuanto al futuro, aislamiento social, sentimiento de pérdida de libertad, desconexión social, estrés económico, entre otros factores mantenidos en el tiempo generarían en la población un desgaste emocional importante, el cual es imprescindible de ser conscientes y atender a ello precozmente para que no se prolonguen indefinidamente o tengan consecuencias que sean más lamentables. Es importante señalar que estas reacciones emocionales no constituyen un trastorno psicológico y/o psiquiátrico, pero no por esto deben dejar a su propia evolución. 

Existen diversas señales de alarma que indican que tu organismo y tu mente no están funcionando de forma óptima y que se han estado repitiendo con frecuencia en las personas como consecuencia de la pandemia. Dentro de ellas se encuentran las dificultades de pensar un futuro tranquilo o seguro, aferrarse a situaciones pasadas o estar preocupado de la pandemia y la autoconservación, las dificultades para conciliar el sueño, dolores frecuentes de cabeza, disminución del estado del ánimo, distorsiones en la percepción del paso del tiempo, irritabilidad, dificultades para concentrarse, aumento/disminución del apetito, ansiedad recurrente, angustias de muerte o de riesgo vital, entre otros. Esto lo puede auto-observar uno mismo o señalar a un familiar que lo esté sufriendo, lo que se puede convertir en el primer paso para tratar estas reacciones emocionales. 

En virtud de lo anterior, se sugiere que frente a la aparición de dichos síntomas se lleve a cabo un proceso de evaluación e intervención en salud mental para desarrollar estrategias que permitan disminuir el malestar emocional y afrontar con mayores recursos psicológicos y/o farmacológicos este período. 

De este modo, es fundamental establecer las medidas adecuadas para lograr prevenir las secuelas psicológicas causadas por la pandemia en el futuro, las cuales serían tanto (medidas) colectivas como individuales. Cabe destacar que no sólo es importante considerar la intervención farmacológica para tratar los síntomas que pudiese estar presentando una persona, una pareja o una familia sino que, además, el encuentro humano, el diálogo y la escucha que proporciona un espacio psicoterapéutico, constituyen una ayuda fundamental e irreductible que les permiten a los usuarios la posibilidad de recibir contención emocional, orientación para afrontar un conflicto específico (individual y/o interpersonal), y el apoyo necesario para elaborar el malestar particular que los pueda estar aquejando. El conjunto de estos recursos y observaciones pueden ser útiles y se recomienda su difusión en la población general o en distintos grupos de mayor riesgo con la finalidad de contribuir a enfrentar esta pandemia silenciosa.  

Equipo de Salud Mental de Adultos y familia 


https://www.ipsos.com/en/expectations-about-when-life-will-return-pre-covid-normal-vary-widely-across-world