La salud mental perinatal se refiere a todo lo que concierne la salud mental de la madre y del bebé durante el embarazo y los años siguientes después de dar a luz. Es un periodo sensible que presenta una variedad de retos para la salud mental. 
 
 
Experiencias posparto 
 
Uno de los primeros retos que las mujeres enfrentan después de dar a luz es la tendencia de desarrollar problemas después del parto, como la depresión y en otras situaciones, inclusive la psicosis u otros problemas menos comunes. Alrededor del 20% de todas las mujeres enfrentan estas dificultades y pueden necesitar apoyo para manejarlas de una manera que apoya su salud. 
 
Cuidar al bebé 
 
Después de dar a luz, las madres tienen el reto de cuidar al bebé y de ajustar muchos aspectos de su vida en relación a este cambio. Muchas veces, hay un alto nivel de estrés asociado con este nuevo integrante de la familia, inclusive si los padres están felices de tenerlo, pues require muchas noches en vela y cambios fuertes en las rutinas y hábitos usuales. Esto representa un gran reto, en particular si la madre es la que se encarga principalmente del cuidado de los niños. 
 
Tener un bebé puede llevar a mucha ansiedad y razones para preocuparse. Las madres pueden empezar a preocuparse por el bienestar del niño durante el embarazo y dudar de sus habilidades de darle al niño el cuidado que necesita. Hay muchas presiones que se agregan a la experiencia, por ejemplo, las expectativas sociales de la maternidad y la obligación de ser la mejor, ofreciendo estimulación temprana, por ejemplo. No hay un consenso sobre todo lo que las madres deberían hacer para ser consideradas “buenas” madres. 
 
Además, muchas madres se estresan o tienen dificultades para conectar emocionalmente con el bebé, lo que las deja con sentimientos de culpa y vergüenza. Las experiencias como la depresión posparto implican que la madre tienen retos emocionales adicionales que se salen de la imagen rosa de la maternidad que se presenta como lo estándar en sociedad. 
 
 
Regresar al trabajo 
 
 
En el mundo moderno, pocas familias se pueden permitir tener una madre que no trabaja por largos periodos de tiempo,  y muchas madres están ansiosas de regresar al trabajo para proveer mejor a si mismas y aportar a su familia, además de poder enfocarse en sus identidades como individuos, en busca de la autorrealización y otras metas personales importantes. 
 
Esto presenta una serie de retos, como la presión de ser una madre trabajadora además de una madre involucrada y presente. Muchas veces, las madres que trabajan pueden encontrarse con juicios y preocuparse de si lo están haciendo lo mejor posible, así como de tener dificultades para equilibrar las distintas partes de su identidad y para tener la energía y el tiempo suficiente para hacer todo a la vez. Pueden haber ansiedades asociadas al tener que dejar al niño al cuidado de otros y preocupaciones sobre ser una buena madre mientras se buscan metas fuera del hogar. 
 
Las madres pueden necesitar apoyo en este tiempo. El apoyo social puede ayudarles a reducir sus ansiedad y sentir que sus elecciones son valoradas y validadas. 
 
Apoyando la salud mental perinatal  
 
Una de las primeras cosas a considerar en relación a la salud mental perinatal son todas las ideas que existen alrededor del ser padre o, más específicamente, de la maternidad. Se espera que las madres estén felices y contentas, listas para cumplir con su nuevo rol con facilidad y estar al pendiente de todo. Estas expectativas pueden ser insidiosas y dañinas, ya que una madre que tiene dificultades con su salud mental puede sentir una presión adicional y culpas asociada a la misma. El primer paso es ajustar la vara que está tan alta que uno se pone en relación a la maternidad y permitir a las emociones negativas venir sin o con menor culpa. Es importante aceptar la maternidad como algo complejo con sus retos y cambios tanto positivos y negativos que requieren de tiempo para que la persona se adapte a ellos. 
 
Hay que ofrecer información más realista y balanceada, más que información que se enfoca a la parte bonita de la maternidad o transmite ideas sobre supuestos instintos que les dirán a las madres lo que necesitan saber. Este cambio seguramente podrá reducir la presión que generan las expectativas poco realistas y permitirle a las madres sentirse más preparadas y empezar su maternidad con más confianza.  
 
La preparación y la psicoeducación también son esenciales para las madres. Recibir información adecuada y realista sobre como cuidar del bebé y como adaptarse a sus necesidades, así como cuidar de las mismas madres durante este periodo, puede hacer una gran diferencia, ya que muchas madres se sienten poco preparadas y al mismo tiempo les preocupa que pedir ayuda las haga ver como malas madres. Ofrecer información sobre los retos de la salud mental perinatal y el cuidado asociado a estos puede mejorar esta percepción. Es importante discutir los retos que las madres enfrentan en el ámbito de la salud mental y las señales de peligro, por ejemplo, de depresión o de ansiedad. Esto puede ayudar a la mamá y a otros a su alrededor a reconocer lo que está pasando y buscar apoyo de manera temprana. También ayuda a nombrar los problemas y encontrar un camino para resolverlos. 
 
Durante el embarazo y con el bebé, las madres se pueden sentir aisladas. Pueden dejar de trabajar y tener menos tiempo y energía para socializar o inclusive para salir de su casa. El aislamiento es un factor que afecta la salud mental de forma importante. Es necesario ofrecerle a las madres más oportunidades de socializar, recibir ayuda y apoyo emocional. El sentirse solas y aisladas del mundo es un factor que contribuye a una peor salud mental, mientras que oportunidades para interacciones agradables pueden proteger la misma.  
 
Es importante reconocer que muchas mujeres enfrentan fuertes retos de salud mental, desde la depresión hasta la psicosis, durante el embarazo y después de dar a luz. Un apoyo especial que es regular y considera las necesidades particulares de la persona puede ser importante y debería venir de profesionales que reconocen los retos de la salud mental perinatal. Los especialistas pueden ofrecer un mejor tratamiento que profesionales de perfil más general con menos experiencia en el tema, pero cualquier tipo de cooperación puede ayudar a la mujer que experimenta dificultades. 

Equipo Enmente®