En el ambito de orientación parental salud mental, Tabla de contenidos
Introducción: Orientación parental salud mental
Soy Josefina Melero Maira, Psicóloga Clínica de Enmente, y en mi práctica clínica he observado la importancia crucial del trabajo con los padres en salud mental. Este enfoque no solo promueve el bienestar de los niños, niñas y adolescentes (NNA), sino que también fortalece las dinámicas familiares. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 20% de los adolescentes experimenta problemas de salud mental, lo que resalta la necesidad de un apoyo parental adecuado (OMS, 2023). En este artículo, exploraremos cómo los padres pueden desempeñar un papel activo y positivo en el desarrollo emocional de sus hijos.
Orientación parental en salud mental
La orientación parental en salud mental se define como el conjunto de prácticas y estrategias que los padres o cuidadores pueden implementar para apoyar el bienestar emocional de sus hijos. Como psicóloga clínica de Enmente, considero que es fundamental ver la salud mental como una dimensión fundamental del desarrollo de una persona. En mi consulta, he observado que muchos padres sienten incertidumbre sobre cómo abordar estas cuestiones, enfrentándose a mitos y desinformación que pueden complicar su labor.
En este contexto, es crucial comprender que el rol de los padres y cuidadores va mucho más allá de proveer necesidades materiales: son ellos quienes van construyendo, día a día, una mente disponible para pensar y procesar tanto las emociones internas como los estímulos externos del niño o adolescente. Esto ocurre a través de la sintonía con sus hijos e hijas —leer sus necesidades, alojar sus emociones y devolverlas pensadas, habladas, sostenidas— y es precisamente esa disponibilidad la que sienta las bases de la salud mental.
Además, es importante que los padres y cuidadores reconozcan que cada hijo es único y que lo que funciona para uno puede no ser eficaz para otro. En mi práctica, he visto cómo la personalización de las estrategias de orientación puede marcar la diferencia.
Importancia del apoyo emocional
La presencia de un entorno familiar comprensivo y seguro es clave para el desarrollo emocional saludable de los NNA. Estudios han demostrado que el apoyo emocional reduce significativamente los niveles de ansiedad y depresión en los jóvenes (Thapar et al., 2024). En mi práctica clínica, recomiendo a los padres estar atentos a los cambios en el comportamiento de sus hijos y fomentar un ambiente donde se sientan cómodos expresando sus emociones.
Además, el apoyo emocional debe ser constante y no esporádico, y es importante que las palabras estén en sintonía con los gestos y expresiones no verbales. Los NNA, debido a su etapa de desarrollo, pueden experimentar emociones intensas y cambiantes. Los padres y cuidadores que mantienen una presencia constante —en lugar de intervenir solo en momentos de crisis— ayudan a construir un sentido de seguridad y confianza en sus hijos e hijas, lo que resulta fundamental para su bienestar emocional a largo plazo.
El apoyo emocional no solo se trata de estar presente físicamente, sino de estar disponible emocionalmente. Esto significa validar los sentimientos de los hijos e hijas, incluso cuando parecen irracionales desde el punto de vista adulto. Por poner un ejemplo, es frecuente encontrar situaciones en que un adolescente enfrenta una ansiedad intensa durante los exámenes finales y sus padres o cuidadores interpretan inicialmente ese comportamiento como "flojera" o falta de esfuerzo. Al acompañarlos en ese proceso, muchas familias logran resignificar lo que observan y reconocerlo como una manifestación de malestar profundo, en que se juega la autoestima y la relación angustiosa de ese adolescente con ser evaluado.
Estrategias efectivas para padres
Un apartado especial merece la crianza en contextos de separación. Cuando una pareja se separa, la relación de pareja llega a su fin —y con ella, a veces, afectos dolorosos que toman tiempo en elaborarse. Sin embargo, lo que permanece, lo que no se disuelve con esa ruptura, son los hijos e hijas. En ese sentido, algo valioso que dos personas separadas pueden ofrecerle a un niño o adolescente es sostener, pese al dolor propio, un diálogo respetuoso y una sincronía en la crianza. El cerebro infantil necesita integrar a ambas figuras parentales como parte de una historia coherente: cuando los mensajes, los límites y los afectos son radicalmente distintos en cada hogar, esa tarea se vuelve más difícil y puede generar angustia, lealtades divididas y mucha confusión. No se trata de que los padres estén de acuerdo en todo, sino de que puedan ponerse de acuerdo en lo esencial: en que el bienestar de sus hijos e hijas está por encima del conflicto entre ellos.
Existen diversas estrategias que los padres separados así como padres que se mantienen juntos como pareja pueden adoptar para fomentar un ambiente saludable en casa. Estas incluyen:
Establecer límites claros: Las reglas y límites ayudan a los adolescentes a entender las expectativas y sentirse seguros.
Fomentar la comunicación abierta: Es vital que los adolescentes sientan que pueden hablar con sus padres sin miedo al juicio, a la decepción o al castigo.
Participar en actividades conjuntas: Crear espacios juntos, construir tiempo de calidad fortalece el vínculo emocional y mejora la relación familiar.
Además de estas estrategias, es crucial que los padres se mantengan informados sobre las necesidades cambiantes de sus hijos. Participar de grupos con otros padres, familia, amigos, apoderados del colegio, vecinos, aporta una red de intercambio de saberes y permite un soporte y contención necesaria para luego poder sostener y contener a sus hijos.
Una estrategia adicional es el fomento de la autonomía en los NNA. Permitir que tomen decisiones apropiadas para su edad y aprendan de sus errores es fundamental para su desarrollo. En mi práctica, he notado que los que tienen oportunidades de ejercer su autonomía tienden a desarrollar un sentido más fuerte de responsabilidad y autoconfianza.
Comunicación abierta y saludable
En mi experiencia como psicóloga clínica de Enmente, he observado que la comunicación efectiva es uno de los pilares fundamentales de la orientación parental. La habilidad de escuchar activamente y responder con empatía puede transformar la dinámica familiar. Según la APA (American Psychological Association), las familias que practican la comunicación abierta tienen un 30% menos de conflictos (APA, 2025).
La comunicación abierta no solo se trata de hablar y escuchar, sino de crear un espacio donde los niños y adolescentes sientan que sus voces son valoradas. He visto en mi práctica cómo, cuando se sienten escuchados, son más propensos a compartir sus preocupaciones y a buscar el consejo de sus padres o cuidadores en momentos de necesidad.
También es importante que los padres y cuidadores modelen la comunicación abierta a través de su propio comportamiento. Los seres humanos aprendemos observando y, por lo tanto, es crucial que la comunicación se vuelva algo cotidiano. Esto puede incluir animarse a hablar de temas difíciles que la tendencia suele ser evitar, en relación y adecuación a la edad y nivel de compresión del NNA, hacerlo con respeto, idealmente sin interrupciones, y mostrar una escucha sensible y abierta frente a las opiniones de los demás, incluso en momentos de desacuerdo.
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Desmitificando el rol de los padres
A menudo se espera que los padres tengan todas las respuestas, lo cual es irrealista y genera presión innecesaria. En mi consulta, recomiendo a los padres adoptar una postura de aprendizaje continuo. Es esencial entender que la crianza es un proceso de prueba y error, y que buscar ayuda profesional no es un signo de debilidad, sino de fortaleza.
Es importante que los padres entiendan que no están solos. La participación en grupos de apoyo o en comunidades de padres puede ofrecer perspectivas valiosas. En mi práctica, he visto cómo los padres que se involucran en tales grupos desarrollan una mayor comprensión de las experiencias de otros, lo que puede aliviar la sensación de aislamiento y proporcionar estrategias prácticas para enfrentar desafíos similares.
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Además, es fundamental que los padres se den permiso para cometer errores y aprender de ellos. La crianza perfecta no existe, y reconocer esto puede aliviar la carga emocional que muchos padres sienten. En lugar de buscar la perfección, es más beneficioso enfocarse en ser un "padre lo suficientemente bueno", como lo describe el psicoanalista D.W. Winnicott, que satisface las necesidades esenciales del niño y permite un desarrollo saludable.
Desarrollando la resiliencia en las familias
Una manera efectiva de desarrollar la resiliencia es a través de la modelación de comportamientos. Los NNA necesitan modelos, referentes y guías para crecer y desarrollarse. En muchos casos, estos son sus padres o cuidadores, quienes se convierten en los primeros espejos desde los cuales los niños y niñas aprenden a mirar y enfrentar la vida.
La dimensión de la resiliencia que me interesa destacar es su vínculo con la creatividad. Ser resiliente no significa simplemente "aguantar" o sobreponerse al golpe, sino desarrollar la capacidad de mirar una situación difícil y encontrar en ella una salida posible, a veces inesperada. Es esa habilidad de preguntarse ¿qué puedo hacer con lo que tengo? frente a lo que no se puede cambiar. Los padres y cuidadores pueden cultivar esto acompañando a sus hijos e hijas a tolerar la frustración sin apresurarse a resolverles el problema, habilitando un espacio donde pensar juntos, explorar alternativas y descubrir que, incluso en la adversidad, hay más de un camino posible.
Conclusión
La orientación parental en salud mental es una de las herramientas más poderosas con las que cuentan las familias para cuidar el bienestar emocional de sus hijos e hijas. A quienes leen esto y son padres, madres o cuidadores: el solo hecho de querer hacerlo mejor ya dice mucho de ustedes. Los invito a involucrarse activamente en el proceso de crecimiento emocional de sus hijos e hijas, con una actitud abierta, curiosa y dulce —también hacia ustedes mismos. Ese vínculo que construyen día a día, con sus aciertos y sus tropiezos, es el suelo desde el cual sus hijos e hijas aprenden a sostenerse en el mundo.
Preguntas frecuentes
¿Cómo puedo mejorar la comunicación con mi hijo adolescente?
Para mejorar la comunicación, es importante escuchar activamente y mostrar empatía, creando un espacio seguro donde puedan expresarse sin temor al juicio.
¿Qué hago si mi hijo no quiere hablar sobre sus problemas?
Es fundamental respetar su espacio, pero también hacerle saber que estás disponible para escuchar cuando esté listo para hablar.
¿Cuándo debería buscar ayuda profesional?
Si observas cambios significativos en el comportamiento o el estado emocional de tu hijo, considerar la ayuda de un profesional puede ser beneficioso.
¿Es normal que los adolescentes tengan cambios de humor?
Los cambios de humor son comunes en la adolescencia debido a los cambios hormonales y el desarrollo emocional, pero deben ser monitoreados si interfieren en su vida diaria.
¿Cómo afecta el estrés parental en los hijos?
El estrés parental puede afectar negativamente a los hijos, por lo que es esencial que los padres manejen su propio estrés para proporcionar un entorno estable.
Disclaimer: Este artículo tiene fines informativos y no sustituye la consulta con un profesional de salud mental calificado. Si tienes preocupaciones específicas, te recomendamos buscar asesoramiento profesional.
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